Un lenguaje sin voz
Mi nacimiento tan quebradizo se formó a base de una placenta con agujeros, licuando la unión entre mis labios y un orificio lleno de infinitas posibilidades para ser aislado de lo posible. Pero ahora cobro un comienzo invisible completo y constante, donde mis labios cariño es un abismo nuevo para explorar tu Monte de Venus . Aquellos senos lizos sienten las grietas de mis dedos, gozando lentamente el recorrido de la erupción destellando a tus ojos la lava de mi sexo. Escrito por: Edgardo Daniel Gómez Mendoza


